La luz es el alma de la fotografía. Aprender a reconocer y manejar los diferentes tipos de iluminación te permitirá transformar completamente tus imágenes.
La iluminación es clave en fotografía. Dominar los tipos de luz, su control y uso te permitirá transmitir emociones, resaltar detalles y crear atmósferas. A continuación, exploraremos los principales tipos de luz fotográfica con ejemplos y consejos.
1. Luz natural
Es la luz proveniente del sol. Varía según la hora del día, el clima y la ubicación. Es una de las más accesibles y versátiles para quienes están comenzando en la fotografía.
Ventajas: Es gratuita, suave y envolvente en las primeras y últimas horas del día (la famosa hora dorada).
Consejo: Aprende a observar cómo cambia la luz a lo largo del día y experimenta con sus efectos sobre el sujeto o paisaje.
2. Luz artificial
Proviene de fuentes creadas por el ser humano: bombillas, focos LED, flashes, etc. Es ideal para tener un mayor control sobre la escena.
– Tipos comunes:
Luz continua: Como paneles LED o bombillas de estudio.
Flash: Potente, breve, usado para congelar el movimiento o compensar sombras.
Consejo: Ajusta la temperatura de color y dirección del foco para lograr efectos más naturales o creativos.
3. Luz dura vs. luz suave
Esta clasificación depende de la calidad de la luz, no de su fuente.
Luz dura: Produce sombras marcadas y contrastes fuertes. Ejemplo: sol del mediodía o flash directo.
Luz suave: Sombras difusas y transiciones suaves. Ejemplo: día nublado o luz rebotada.
Consejo: Usa difusores, ventanas softbox o rebotes para suavizar la luz y lograr retratos más favorecedores.
4. Luz frontal
Ilumina directamente desde delante del sujeto. Reduce sombras y revela muchos detalles, pero puede aplanar la imagen si no se usa con cuidado.
Ideal para: Fotografía de producto o retratos con estilo limpio.


